Feliz Verano

El fin de curso ha llegado y echamos la vista atrás, remontándonos a septiembre, para recordar cómo han sido estos 10 meses. Meses marcados por la ilusión, la esperanza y las ganas de superar desafíos y retos. Pero sobretodo, por el sueño de formar todas las dimensiones de nuestros alumnos, buscando su felicidad a ejemplo de Jesús. Este ha sido nuestro objetivo del curso y hacia él hemos puesto la mirada para posibilitar espacios más humanos y acogedores.

El lema de este curso, “Un Regalo que Cuidar”, nos puso en camino para afrontar el reto de tomar conciencia del regalo de Dios que, para todos los  seres humanos, es la Creación; pero además, el desafío que representa la urgencia de transformar nuestro estilo de vida para cuidarla, promoviendo el desarrollo sin distinción de todos nuestros alumnos en armonía con la protección de la riqueza que es la biodiversidad de nuestro planeta. Esta es la responsabilidad que toda la Comunidad Educativa ha transmitido a nuestros alumnos, para que este regalo de Dios pueda ser disfrutado entre todos y compartido con las futuras generaciones.

Durante este año hemos caminado de la mano aportando lo mejor de la Sagrada Familia y de la Fundación. Nos hemos escuchado, hemos compartido, hemos buscado lo mejor para quienes tenemos en nuestros colegios: alumnos, familias, personal docente y no docente. Ellos son la razón de nuestra vocación, servir hasta dar la vida por los demás buscando lo mejor de cada persona. Solo nos queda agradecer a todos los que a lo largo de este curso han hecho posible que ese sueño se cumpla. Gracias.

Hasta el curso que viene y ¡Feliz verano!